En el discurso

Esté cúmulo de experiencias perceptivas visuales, aunado a nuestros desarrollos culturales, propician que nuestra visión produzca ciertas estructuras que nos faciliten la percepción, aunque en algún momento nos estén presentando esquemas fabricados. Las teorías de Gestalt en este respecto enunciaron las principales leyes que gobiernan esta estructuración o esquematización de la visión.

  • La primera es la ley de la proximidad, donde establecemos una unión de partes que constituyen la totalidad.
  • La ley de semejanza, donde si son varios los elementos activos de diferente clase, se tienden a agrupar los semejantes .
  • La ley de acercamiento, las líneas que circundan una superficie son captadas fácilmente como una unidad.
  • La ley de destino común, cuando distintas partes tienen un destino común formamos unidades.
  • La ley de pregnacia, donde se tienden a imponer como unidad elementos que presentan el mayor grado de simplicidad, simetría y estabilidad.
  • La ley de experiencia, cualquier experiencia previa coopera en la construcción de la forma.

Estas teorías han sido criticadas ampliamente por su determinismo, lo importante que debemos observar es que de alguna manera nuestra experiencia perceptiva, conduce a nuestros órganos cerebrales y visuales, para con ello obtener una percepción de una realidad. Donde la percepción de define por los fenómenos de identificación (reconocimiento perceptual del estímulo) y por la diferenciación (descubrir el estímulo a partir de las particularidades que lo diferencian de otro)Después de exponer los complejos procesos de percepción entramos en una explicación de las representaciones icónicas bajo la óptica visual, en los cuales encontramos estímulos visuales que pueden proceder del mundo natural visible o que pueden surgir de nuestra misma cultura, objetos artificiales producidos por el hombre que pueden ser objetos no destinados específicamente a la comunicación visual, pero que por su importancia en la valoración estética funcionan también visualmente o bien pueden ser objetos creados específicamente para la comunicación visual.

Encontramos grandes familias de productos culturales, tales como:

  • Las escrituras pictográficas e ideográficas.
  • Las imágenes icónicas, fijas o móviles, tridimensionales ó bidimensionales.
  • Las señalizaciones, que no son ni icónicas, ni escritas como pueden ser los maquillajes, las banderas, etc.

Además hay estímulos visuales que se encuentran entre lo natural y lo cultural, ya que proceden de una actividad gestual, que normalmente se realiza con el lenguaje corporal y donde las señales proceden de una codificación cultural determinada. Los estímulos pueden ser conscientes o inconscientes, el sujeto puede generar imágenes autogeneradas o exógenas;[4]las imágenes autogeneradas son las que un sujeto produce. A medida que el sujeto se desarrolla en nuestra sociedad occidental, va dominando procedimientos de generación de imágenes más complejos, y utiliza todas las técnicas que considere necesarias. Estas imágenes autogeneradas en la parte de su desarrollo son quirográficas, cuando el sujeto produce imágenes gráficas a mano y después al dominar otras técnicas, se consideran imágenes tecnográficas. Las imágenes exógenas son aquellas producidas por otros emisores ajenos al sujeto, que se convierte en destinatario, por lo cual el sujeto en nuestra sociedad vive totalmente involucrado con las imágenes, ya que es productor y receptor de ellas todo el tiempo.